Entrevista con una Dominatrix: Mistress Natasha Muller

Me pide que sea puntual.  Yo, contra mi costumbre, no puedo evitarlo: su voz al teléfono tiene autoridad. La conozco únicamente por las fotos de su sitio, en las que aparece con el rostro cubierto por un filtro digital. Me pregunto si podré reconocerla en persona.  Recibo un mensaje por el que me entero que debo ordenar un capuchino de vainilla. Me dirijo a mi primera Entrevista con una dominatrix.

Revista H: La duda se disipa a varios metros: holgado suéter gris que no disimula el cuerpo esbelto y torneado que presume en las fotos. Ya en la mesa, Misstress Natasha Müller accede a contarme algunos secretos de su arte para los lectores de la Revista Hotel. Me habla un poco de sus hobbies y me cuenta que se mantiene en forma haciendo spinning, pero ha llegado la hora de hablar de trabajo, de sadomasoquismo.
Entrevista con una dominatrix: mistress Natasha Muller
Revista H: ­- Misstress Müller, ¿cómo pueden pedirse sus servicios?

Mistress Muller– Primero que nada, el candidato a sumiso debe llenar un cuestionario descargable de mi página.  Esto es muy importante, aunque muy pocas dóminas lo hacen, probablemente yo sea la única en México. Ya después concertamos una cita.

Revista H: – ¿Por qué llenar un cuestionario antes de una sesión?

 

Mistress Muller: – Imprescindible para mí. Aquí conozco las preferencias, fantasías, límites y estado de salud del solicitante. Sin éste no podré llevar a cabo una sesión ya que con la información que me proporcionan se evitan muchos disgustos al realizar una práctica. Regresamos un momento al tema de aquella dómina que hace una sesión en automático no sabiendo qué le podría desagradar a la contraparte o bien, gustar tanto para entregarse a ella para siempre. Lamentablemente existen personas a quienes no les gusta leer o les parece tedioso llenarlo, siendo que por medio de mi cuestionario les brindo seguridad y confidencialidad. Por otro lado es una especie de filtro para aquellos a los que realmente les interesa o conocen del tema. Esto que empleo se realiza casi en todo el mundo, es muy normal encontrar que antes de agendar una sesión se requiera de esta forma.

 

Revista H: ­-¿Existen muchas dóminas en  México?

Mistress Muller: Verdaderas dominatrices como yo, no más de cinco.

Revista H: -¿Cómo es, entonces, una falsa dominatriz?

Mistress Muller: -Existen muchas pseudominatrices que ejercen su poder para vengarse de padres golpeadores o exparejas abusivas. Es muy importante evitarlas. No saben respetar límites.

Revista H: – ¿Por qué una verdadera Misstress no maneja sexo?

Mistress Muller: La respuesta es tan sencillamente poética que hasta duele. Una mujer que va a entrar a tu imaginación, a tu mente, debe tener cualidades exquisitas: cultura, belleza, dominio de ella, del lugar y de ti, personalidad, decisión, fortaleza y delicadeza, elegancia… y esto se resume a una Gran Dama a la cual se le debe el más alto respeto y sumisión, diosa inalcanzable por la cual harías lo que fuera para que tan sólo te mostrara una sonrisa de aprobación. Volvamos a imaginar ahora con una diosa nórdico-germánica: Freyja (asociada con la guerra, la muerte, la magia pero también con el amor y la belleza), la cual recibía en su palacio (Fólkvangr) a los guerreros muertos en batalla. Hermosa, altanera, distante, poderosa y a la vez compasiva, derramando lágrimas de oro rojo. Es por eso que para esta Gran Señora (Yo, Mistress Natasha Müller, y no haciendo referencia a edad sino a una palabra suprema) tu eres sólo un sumiso o esclavo, quien pondrá delante de mí su ser para mí disposición. Un peldaño para acomodar algo en el librero, un objeto para jugar o un pequeño cachorro al cual entrenar, por lo tanto en este juego eres una pequeña persona inferior a Mí. Entonces, ¿cómo osarías en pensar que podrás tocar y penetrar mi sagrado cuerpo? La magia reside en que no podrás tenerme, Soy un sueño para ti. Este es uno de mis límites marcados e infranqueables. Pero tú estás aquí porque eso es lo que deseas. Para opciones a la mano de cualquiera están las escorts o las pseudodominantes. Es por eso que BDSM Revista H: no es prostitución y que lamentablemente por influencia de películas o páginas web xxx que lo manejan así y lo han deformado, se ha perdido la magia del arte erótico pero que por suerte Yo soy una orgullosa representante.

 

Revista H: -¿Cuales son sus límites?

Mistress Muller: -Primero que nada, la voluntad del sumiso, yo no dominaría a alguien que no me ruegue por  ello, ni le daría a beber su propio semen sin que me suplique antes un buen rato. Tampoco ejerzo bajo ninguna circunstancia la asfixia ni actos que pongan en riesgo la vida.

Revista H: Me saca de balance por primera vez desde que me acostumbre a su poderosa presencia. Me sofoco ligeramente, y decido pasar a las preguntas rápidas.

Revista H: -¿Qué autores le gustan? ¿Farabeuf? ¿Sacher-Masoch?

Mistress Muller – Leer es una de mis grandes aficiones desde pequeña. Me reconforta cuando cae la noche. Me gustan los libros que sorprendan, que no sean comunes, que hagan volar mi imaginación y de temas variados. Muchos en “mi mundo” se han asombrado por mis gustos hacia la ciencia ficción (desde Julio Verne, pasando por Arthur C. Clarke hasta Isaac Asimov, etcétera). El terror y misterio (género que me es fascinante; Edgar Allan Poe, Oscar Wilde, Stephen King sólo por mencionar algunos) y aunque suene bastante extraño Revista H: sólo algunos libros del tema sado-maso realmente me capturan. Tal vez por mi condición de mujer y dómina (o Mujer Alfa como me gusta llamarme algunas veces debido a mi carácter) siento un poco de cierto rechazo por las novelas en donde se utilice a la Mujer como el objeto para una situación BDSM (un claro ejemplo del Marqués de Sade, que por supuesto lo he leído). Me decanto totalmente por una Venus en Pieles o una Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, mujeres fuertes con sus hombres rendidos ante ellas. Es una fantasía delirante…

 

Revista H: -¿Y qué hay con la música?

Mistress MullerTema bastante extenso. Por eso soy una dómina única a mi parecer, mis gustos en general son curiosos y nada trillados; con esto me refiero a que las personas encasillan a que una dómina y demás personas del BDSM, deberían escuchar sólo música underground (Bauhaus, Velvet Underground, Zig Zig Sputnik, Nina Hagen, etcétera; que aclaro también me gustan y mucho) pero ¡¡¡no!!! , no es así. Puedo tener temporadas en las que escucho ópera (Lakmé/Flower Duet o Romeo y Julieta de Prokofiev y muchísimas más), temporadas retro 80’s, New Age y así continuamente. He llegado a sesionar con música de The Chemical Brothers (“Galvanize” o “Hey Boy, Hey Girl”) por extraño que parezca. Una opinión muy particular es que la música te pone en un mood muy especial. Por eso me considero única, una caja de sorpresas (o de Pandora, todo el bien y todo el mal caben en mi. Así… camaleónica e impredecible, cruel y benevolente). Imagina un juego en donde soy una Mujer Militar de Alto Rango y tu eres un espía del cual tengo que obtener una confesión importante, y de fondo escuchamos al antes mencionado Prokofiev (Dance of the Knights específicamente)… En ese momento me lleno entera del personaje y todo se vuelve excitante.

 

Revista H: -¿A qué personas admira?

– Ah, hay muchas, pero como estamos en el tema, Dómina Sarah, es el ejemplo a seguir para todos en este medio. Es hispano-anglosajona, y es maravillosa.

(Revista H: Averigua más sobre domina Sarah aquí)

Revista H: – ¿En que país está más abierta la sociedad a la cultura de la dominación?

Mistress Muller-Muchos tienden a pensar que en Ámsterdam, por los escaparates. Puedes ver muchos sumisos siendo golpeados al pasar por las calles. Pero en realidad es en Inglaterra donde existe más cultura, más aceptación y mucho más surtido de productos propios del arte.

Revista H: – ¿Qué pasa con el escenario BDSM en México?

 

Mistress Muller-En mi opinión si tienen esta fantasía o bien les ha atraído desde hace tiempo, la lleven a cabo y siempre con profesionales. Aquí no se juzga, es sólo una preferencia más. Puedes hacer lo que quieras mientras no dañes en ningún sentido a los demás. Desafortunadamente en mi hermoso país se encuentran muchas personas que tienen telarañas mentales, se reprimen, surgen situaciones de doble moral o está el machismo, y temen (se avergüenzan o  piensan que pierden el control) el dejar que tome el mando una Mujer. Espero que escuchen mi consejo, es más… ¡Es una orden!

 

Revista H: – ¿De qué estilo o escuela proviene Mistress Natasha Müller?

Mistress MullerDel estilo más fino y puro: de la Escuela Inglesa. Un clásico spanking o un bastinado es sublime.

 

Revista H: -¿Hay preferencia por algunos hoteles en particular?

Mistress Muller-Soy muy selectiva. Ahora visito mucho el Motel Boutique V, me gusta su diseño, pero fuera de ése, sólo frecuento hoteles de Polanco, como el Marriott, el Nikko y la torre Polanco.

Revista H: -¿Qué marca de juguetes sexuales prefiere?

Mistress Muller-Bueno, hay demasiadas, pero siempre puedes contar con Fetish Fantasyque es económica, y Superlux, para más ostentación. También me agradan Pipe Dreams, Westward Bound, Trés Bonjour, Whipcraft, Shiri Zin, Paul Seville, Bibian Blue y disfraces en Yandy, entre otras.

Revista H: -¿Cuáles son los indispensables?

Mistress Muller-La fusta y el fodder.

Revista H: -¿Cómo se complace a una mujer como usted?

Mistress Muller-Me alegra que lo preguntes. En primer lugar, adoro los regalos. Poseo una colección grande de los strap-ons que mis clientes me han dado para usarlos con ellos. Mucha lencería y juguetes también. Casi siempre tienen buen gusto, aunque no falta el que trae unas esposas cubiertas de peluche rosa, para proteger sus muñecas. Las uso, pero después de la ocasión las desecho. No podría tolerar que me vieran con algo así.

Por otro lado, está la imaginación. Los mejores sumisos siempre inventan historias maravillosas para que las representemos. Son mentes maravillosas que me permiten ser una oficial de interrogatorios de la KGB por un rato.

Revista H: -¿Lleva registro de esas historias?

Mistress Muller-Sí, por supuesto: los mejores regalos que me dan son relatos de nuestra aventura. Conservo varios como objetos muy especiales.

Revista H: -¿Compartiría alguno con los lectores de revista Hotel?

Mistress Muller-Sí, me gustaría. Soy una persona muy discreta, pero algunos sumisos me piden que publique su historia en mi blog, entonces puedo disponer de ellas. (Revista H: hipervínculos a las historias)

Revista H: -¿Todo es dolor en la vida de una misstress?

Mistress Muller-Desde luego que no. Existe el after care. Les permito a los sumisos relajarse y consolarse a mi lado después de cada sesión intensa. Ese juego de cariño y odio es el que alimenta este arte, y a la vida misma. Nosotros sólo hemos dejado la hipocresía atrás.

Revista H: Efectivamente, me siento tranquilo y sosegado ahora junto a Natasha Müller. Decido terminar la entrevista antes de que me envuelva con esa sensación de tranquilidad después de la tormenta que, ahora entiendo, puede transformar a cualquier hombre.

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