Amores de segunda mano, Enrique Serna

El título de esta colección de cuentos advierte que no podemos esperar una serie de historias nuevas, en realidad hay poco que pueda llamarse nuevo dentro del oficio de narrar y Enrique Serna sabe jugar con esto a su favor.
Los personajes que aparecen en los cuentos contenidos en este libro están marcados por una línea argumental que no sólo existía mucho antes, sino que previamente tuvieron conocimiento de su existencia, o se les insinuó.

Portada de amores de segunda mano en editorial de bolsillo
Quizá el caso más evidente aparezca en “Hombre con minotauro en el pecho”, en este relato un niño recibe su destino a través de un dibujo de Picasso; la imagen aparecerá toda su vida como un recordatorio del laberinto en el que está condenado a vivir como una pieza de arte. Pero la narrativa que utiliza Serna para este libro va más allá de repetir y repartir besos de segunda boca que en muchas ocasiones los protagonistas rechazan por sentir un poco de asco.



El humor negro y la ironía aparecen en cada uno de los relatos de este libro. Cada personaje se enfrenta a su situación con una actitud incrédula, a pesar de las advertencias que pudo haber tenido sobre las posibles consecuencias, y como pago recibe una serie de recordatorios nefastos para él que resultan divertidos para el lector. Así, el hermano de Arturo, en “La noche ajena”, debe vivir tropezando con los recordatorios de sus padres sobre la importancia de fingir que la luz no existe para no hacer sentir mal al niño ciego. Incluso los personajes más soberbios deben enfrentarse a aquello que cualquiera les pudo a haber advertido desde un principio pero se negaron a creer. Esto pasa con el protagonista de “Borges y el ultraísmo” que se resiste a admitir que Florencio Durán tiene razón, no sólo respecto a la inutilidad de su tesis, sino a su poca relevancia como ser humano al grado de olvidar su nombre y sumergirlo en una narración borgeana sin que oponga
resistencia.

Viceral

Un elemento más que hace de Amores de segunda mano una lectura interesante es la negación de los códigos más básicos en cuanto a moralidad narrativa: no hay malos ni buenos. Sólo aparecen personajes frustrados y con una dosis de perversidad sin más motivación ética que sus necesidades inmediatas. En esto radica buena parte de su frescura ya que historias de amor y desamor abundan y la única ventaja de los personajes de Serna sobre los protagonistas de melodramas es que a ellos no les interesa ser buenas personas. Marina Olguín desecha a su doble travesti en cuanto satisface su deseo narcisista de pasar la noche consigo misma, Eufemia arruina las relaciones amorosas que encuentra a su paso después de haber sido engañada por un hombre, Eleanor Wharton busca a un niño desvalido para sentirse mejor persona mientras demuestra su asco por las víctimas del terremoto en la ciudad de México. Así continúa el libro, con una serie de personajes ajenos a la moral cotidiana.
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El lector puede formarse una idea del contenido desde el mismo título. Se trata de historias de amor, ya sea amor propio, familiar, o de la pareja, pero no son narraciones de primera mano, provienen de personajes que de tanto uso ya perdieron el encanto de las relaciones humanas. Si algo unifica este conjunto de cuentos es el desencanto que aparece como una posibilidad para enfrentar a los conflictos amorosos. Las familias se frecuentan por costumbre y sin la más mínima emoción, los veinteañeros sin experiencia sexual se arriesgan con el primer desconocido que aparezca a pesar de la repulsión que les cause y las parejas de bailarines pagan por recibir un poco de atención (y con suerte algún aplauso). El título es bastante claro, sabemos qué esperar, pero la desilusión de cada personaje es tan propia y natural que vale la pena descubrir en que forma la vive cada uno.

Para quien decida leerlo se puede encontrar en las editoriales: Debolsillo y Cal y arena.

Amores de segunda mano, Enrique Serna por: Luis Moctezuma foto by: Xochitl Alej.

3 comentarios sobre “Amores de segunda mano, Enrique Serna

  • el febrero 16, 2015 a las 9:43 pm
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    HE TENIDO EL PLACER LEER DOS CUENTOS DE ENRIQUE SERNA LA VISITA Y LA INCONDICIONAL, LO MÀS GENIAL ES HABER TENIDO LA OPORTUNIDAD DE DRAMATIZARLOS Y CONTAR CON SU PRESENCIA, ESPERO TENER LA OPORTUNIDAD DE PODER DRAMATIZAR ALGÙN OTRO DE ESTE GENIAL ESCRITOR. UN ABRAZO ENRIQUE

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  • el abril 11, 2015 a las 6:00 pm
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    que interesante

    Respuesta
  • el abril 11, 2015 a las 6:00 pm
    Permalink

    que interesante

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